Degeneración macular asociada a la edad



¿QUÉ ES LA DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD?

La degeneración macular asociada a la edad es la principal causa de ceguera en la población de edad avanzada en países occidentales. Suele darse en personas mayores de 50 años, pero sobre todo a partir de los 65 años, donde encontramos una prevalencia de hasta un 7%.

Se trata de una enfermedad degenerativa que afecta a la visión central, necesaria para las actividades de la vida diaria tales como leer, conducir o identificar a las personas, respetando la visión periférica, lo cual permite mantener cierta autonomía en estos pacientes.

¿CUÁL ES LA CAUSA?

La degeneración macular asociada a la edad se ha relacionado con el estrés oxidativo de los tejidos. El principal factor de riesgo de padecer esta enfermedad es la propia edad del paciente y, en segundo lugar, el tabaco, que provoca un incremento de radicales libres que aumentan el estado oxidativo del organismo. Recientemente,  también se han identificado alteraciones genéticas que incrementan el riesgo de padecer esta enfermedad.
 
Existen muchos subtipos de degeneración macular asociada a la edad pero básicamente se dividen en dos grandes formas: la atrófica (seca)  y la exudativa (húmeda). La forma atrófica es la más frecuente; los pacientes sufren un deterioro lento y progresivo de su visión central debido al proceso de envejecimiento y muerte celular. Las formas exudativas causan una pérdida de visión más rápida, debido a las hemorragias y cicatrices que provocan la existencia de vasos sanguíneos patológicos que se forman debajo de la retina.

Inicialmente, el primer síntoma que se puede apreciar es una mínima distorsión en la percepción de las líneas rectas (metamorfopsia). También puede verse una pequeña mancha fija en el campo de visión (escotoma). Frecuentemente, estos síntomas iniciales pasan inadvertidos por el paciente debido a la buena visión del otro ojo.

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO

El tratamiento con suplementos vitamínicos y antioxidantes reduce el riesgo de padecer las formas graves de esta enfermedad. También son factores protectores los suplementos de luteína y de ácidos grasos insaturados omega 3. Actualmente, las formas exudativas de degeneración macular asociada a la edad se tratan con inyecciones intravítreas de fármacos antiangiogénicos que inhiben la actividad neovascular de la enfermedad y ayudan a frenar su progresión. La terapia fotodinámica, más utilizada anteriormente, sigue teniendo alguna indicación muy puntual. Lo más importante es la detección precoz de la enfermedad, ya que el éxito del  tratamiento consiste en frenar la progresión de la misma.

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